30.7.07

Para el recuerdo






Se nos acerca el cambio hacia el Bolívar ¨Fuerte". Como con todos los cambios, seguramente se nos hará más difícil a nosotros, los "adultos contemporaneos pasaditos de fecha".
Me imagino en unos meses vuelta un culo en el automercado, sacándo la cuenta para ver cuánto han subido las cosas, lo poco que estoy cobrando por mi trabajo, la cantidad real de dinero que me piden mis hijos cada fin de semana... en fin, me siento como una gallega vieja con el cambio de pesetas a euros. Hace pocos años estuve en España y los comerciantes pasados de años, aún cobraban en pesetas o pelas cuando ya el Euro estaba más que estacionado.
También recuerdo haberme asombrado una vez en un restaurante de Caracas que tenía enmarcado en una de sus paredes lo que costaba un steak pimienta hace muchos años... ah.. y pensar que mi primer carro nuevo costó 37.400 bolívares... era un flamante Renault 5 de agencia, y la primera casa que compraron mis padres siendo yo adolescente costó alrededor de 300 mil bolívares... mis primeras cajas de cigarros costaban 1 bolívar y cuando subieron, que horror, subieron a 1,25. En 1977 estuve 3 meses en California gracias a la Piramide: 16.500 Bs. que eran como $4.000. !Qué tiempos aquellos! (típico comentario de vieja, sí, lo sé, pero no me puedo olvidar de cuando era feliz y despreocupada y viajaba a cada rato).

Bueno, aquí les dejo, para el recuerdo, los precios de algunos de los artículos que compré esta tarde para el curso introductorio de Diseño Gráfico de mi hijo (casi me desmayo)

6 lápices de dibujo: 9 mil bolívares débiles
1 escalímetro (chimbo): 7 mil bolívares flacuchentos
24 colores (ni hablar de Prismacolor) Faber Castell: 23 mil bolívares anémicos
2 escuadras "biseladas": 11 mil bolívares anoréxicos
1 tubo de goma de pegar UHU: 18 mil bolívares de plástico
1 tabla para cortar con exacto (Cutting matt) 55 mil bolívares alochados

UN COMPÁS medio bueno: 63 mil bolívares, o sea, cas el doble de lo que costó mi primer carro nuevo! (no voy a decir hace cuanto tiempo, pero tampoco fue un siglo)

Total, total: 341.900 bolívares en útiles escolares que, según lo que me dijo el señor de la librería, es aproximadamente lo que está costando la lista de útiles con libros de un niño de 3er. grado -más que la casa de mis padres en una buena urbanización del este de Caracas.

Ni hablar de un carrito de plástico usado que no baja de 25-30 millones. ¿Cuántos bolívares fuertes son eso?
Yo no sé si seré capaz de sobrevivir a este retroceso numeral.

PD. Si Bolívar era chiquito y flacucho, ¿por que no habrán llamado a la nueva moneda el Charles Atlas, el Silvester o el Arnold venezolano? Creo que sentiríamos más confianza en la nueva moneda.

28.7.07

Mi trasnocho de anoche

Lo siento, tuve que quitar esta foto por razones que me interesan profesionalmente.

20.7.07

Primera Misión Cumplida (de 3, 3)



¿A quién deberían darle el diploma?
Yo opino que a mí!
y a todos los padres y madres
de los chamos que
se gradúan hoy 20 de Julio 2007
Promoción 80
Colegio San Ignacio

FELICITACIONES A MI TORMENTO MENOR (en edad)
y a todos sus amigos que han sido un poco hijos míos

17.7.07

Cuando sea pequeña...




A Camila y Sebastián,
por su cumpleaños y su regreso


Anoche entraron por mi ventana tres sapos: uno era verde lechuga, el segundo rojo tomate y el tercero amarillo cambur. Cada uno traía un instrumento musical, pero no sabría nombrarlos porque nunca los había visto. Solo sé que eran instrumentos porque los sapos los manipulaban con sus patas delanteras y hacían sonar una música bellísima y especial que antes jamás había escuchado.
Tiene que ser un sueño –pensé o soñé dentro del sueño. No hacía mucho rato había estado soñando que abría tu espejo en el baño, sacaba un frasco, lo destapaba y lo olía. Nunca he estado en tu baño ni sé si tienes frascos con aromas. Por eso los sapos tenían que ser parte del mismo sueño, o de otro.
Me senté, o lo soñé y observé maravillada a los sapos que diestramente interpretaban su melodía a los pies de mi cama. Los invité a subir cuando terminaron la pieza.
Saltaron graciosamente del suelo a la cama y aterrizaron en mi edredón. En ese momento pude ver que los colores no eran de ellos sino de los mini paltó levita que llevaban puestos. Unos músicos muy formales.
El más gordo, el amarillo, dio un saltito hacia mí e inclinando la cabeza a modo de reverencia me dijo: “Hemos venido a preguntarte qué quieres ser cuando seas pequeña”.
Veterinaria – respondí. Veterinaria de sapos músicos de colores.
En ese justo momento, mi gato saltó inesperadamente sobre la cama y de un solo zarpazo, acabó con los tres sapos y sus mágicos instrumentos. Quizás por eso nunca llegaré a ser veterinaria cuando sea pequeña.
Cuando desperté esta mañana, encontré un objeto extraño a los pies de mi cama. Al observarlo detenidamente, pues pensé que era un botón, me dí cuenta de que era un platillo de metal. Seguramente de la batería del sapo percusionista. Qué lástima, pobres sapos. No había sido un sueño. ¿O sí?
Si me cuesta saber cuándo estoy dormida y cuándo no, mucho más me cuesta saber si aún soy grande o si ya soy pequeña.

15.7.07

Ahora y siempre, por los siglos de los siglos...

Sagrado Corazón - Arrayanes - Promo 77 al 2007

He estado dando largas a la elaboración de la crónica de nuestro reencuentro. Por un lado estaba muy cansada después de un fin de semana de rumba (entre trabajo y re-unión). Pero eso no era todo. Me desperté con dolor abdominal por haberme reído tanto ayer, pero también con una tristeza terrible. Una tristeza de añoranza por aquellos tiempos en los que vivíamos felices (a veces tristes) y sin muchas preocupaciones (no había en Caracas los altos índices de delincuencia y los larguísimos reporte de muertos cada fin de semana).
Creo que la depre de hoy se debió a que ingenuamente me ofrecí a traerme los varios álbumes de fotos de la época para escanearlos y hacer un DVD con fotos para todas. Cuando me desperté esta mañana y me puse a ojearlos... y me vi de 14 años, con el pelo liso de rollete, flaquita aunque mi mamá insisitía en que era una gorda, y yo me lo creía, sin una arruga, sin una idea en la cabeza de comunismo en mi país, hijos saliendo de madrugada que lo hacen a uno trasnocharse cruzando los dedos para que regresen o tomando una pastilla para poder dormir mientras ellos están en la calle... en fin, hubiera sido imposible no pasar el día de hoy deprimida.
No me arrepiento. Las carcajadas de ayer valían más que cualquier retazo de nostalgia por un pasado maravilloso. Lo valió todo y lo pagué con gusto.

Cuando llegué a la casa donde se celebraba la reunión, pensé que me había equivocado porque encontré una larga fila de carros con letreros pintados con griffin blanco: Nos graduamos! Promo 77. Como mi hijo, que se gradúa este año, es de la promoción 80 (no del año sino el número que le corresponde en la cadena interminable de graduados en su colegio), pues pensé que el 77 era una promoción de este año de unos niños de otro colegio.
Entré con terror, no solo a que no me reconocieran, sino el de no reconocer a las demás. Ya es común que me salude gente en la calle de una manera super amorosa y yo tenga que fingir reciprocidad sin tener la menor idea de por qué el o la que me saludan, me tienen tanto cariño.
Por suerte había letreritos y armada de mis lentes multifocales fue fácil leer los de las pocas, muy pocas, a quienes no reconocí.
Apenas entrando me entregaron una encuesta que debía llenar con total "sinceridad". Las preguntas eran sencillas. Nombre de soltera. Matrimonios? Divorcios? Hijos? Felizmente casada? Sale con hombres casados? Padece de Alzehimer? De ser afirmativa la respuesta, qué grado? Operaciones? Menopausia? Simpatiza con el gobierno? De ser así, a qué misión pertenece.
La mayoría fue MUY honesta. A algunas les tuvimos que poner acotaciones. Sobre todo a aquellas que pusieron que eran felizmente casadas. Algunas juraron serlo, las otras afirmaron que esas sí sufrían de Alzehimer y avanzado.
Muchas se habían hecho algunos arreglos. La única que se había practicado una Lipoinflación era yo.
Una querida compañera donó todo el vino y la champaña de la tarde. La sorpresa de la tarde fue la aparición del profesor Guido, padrino de nuestra promoción, con claveles rojos para todas. Tres profesoras del colegio y el marido de una de ellas, Aurelio, el dueño de la cantina que nos fiaba a todas porque nunca llevabamos dinero suficiente aunque los sandwiches y pastelitos de la época costabam 0,75 Bs - creo, no me acuerdo bien.
Almorzamos y cenamos allí. Las últimas en irnos, como a las 11 pm, salimos con ramos de flores y botellas de vino y cava sin abrir. Yo casi me traigo una alfombra "por equivocación" y saqué la promesa de un futuro marido argentino, inteligente, gourmet y lo mejor de todo, de 88 años. El único requisito es que como el señor es judío, tengo que cambiarme el nombre. La desventaja, tendré que ser suegra de una compañera de clases del 77, pero bien vale la pena por vivir en Recoleta!. Mi nuevo apellido es Torrenberg, porsia, no vayan a meter la pata.
Y como la memoria no me da para más, se aceptan contribuciones de las demás asistentes.
Gracias a todas por una tarde tan ARRECHAMENTE deliciosa.


Con 2 de mis mejores amigas del colegio y una peluca prestada que me hizo parecerme a lo que hubiera sido en el colegio de no haberme matado haciéndome el rollete todos los días

11.7.07

Como eramos antes


El sábado nos reuniremos a celebrar los 30 años de graduadas... !del colegio!
Una de las organizadoras me escribe muy preocupada porque llamó a una de las que se graduó nosotras y, como es ella de efusiva, la saludó super cariñosa. La tipa le dijo que no tenía ni la menor idea de quién era ella. Mi amiga le nombró a varias otras compañeras y la otra nada... le decía que no conocía a ninguna. Ani no sabía qué hacer. Imaginó que la pobre ex compañera tenía
Alzheimer, sufría amnesia total o simplemente nos estaba negando como Judas.
Al final pudo dormir pues supo, no sé cómo, que tenía el teléfono equivocado y había llamado a otra con el mismo nombre que nuestra compañera.

Empezamos a cruzar correos hace como un mes. Como son las cosas, hoy, 1 día antes del encuentro es que hemos empezado a aparecer más ex alumnas. Creo que en el fondo lo que más nos aterroriza a todas es que las demás no nos vayan a reconocer.
Todo lo que ha pasado en 30 años no pasa sin huellas. Algunas habrán tratado de alisarlas un poco, seguramente todas coloreamos los pelos blancos, a lo mejor alguna está calva.
Arrugas, párpados caídos (y senos por el piso las que hemos amamantado y no hemos acudido a los implantes), kilos de más, lentes multifocales, cuentos de maridos, ex maridos, hijos, quizás nietos.
¿Qué tanto se contará y que otro tanto se ocultará?
De lo que sí estoy segura es de que todas, o al menos la gran mayoría -entre ellas la que suscribe- nos sentimos igualitas a como nos sentíamos en 1977. Quizás las únicas diferencias son que usamos unas tallas más de pantalón, nos cuesta más subir una escalera larga, tenemos canas, somos muchos más sabias ahora y tenemos cuentos muchísimo más interesantes que contarnos.

Lo que sé sin duda alguna es que, al menos por unas horas, nos olvidaremos de 3 decadas, de hijos, maridos, trabajos, duelos, chequeras, seguros médicos y hasta del gobierno. Por unas horas, y gracias a las amigas de siempre, nos sentiremos como de 17 o 18 años otra vez.
!Coño! 30 años han pasado desde que eramos felices y podíamos hablar corrido.
Pero como la primera memoria que se pierde es la de corto plazo, podremos hablar sin fallas de nuestros años fuxia fosforescente.

PD. Y como yo asumo mi situación actual con dignidad, les prometo que después les publico una foto de COMO SOMOS AHORA

6.7.07

La Tarea de Crismar




Hace días Crismar me mandó a hacer esta tarea y la había pospuesto. Como no quiero que me caiga la pava negra o mil años de mala suerte, aquí la contesto y se la mando a algunos lectores quienes a su vez tendrán que contestarla para que no los recluten al ejercito bolivariano.

1. ¿Cuáles son los olores y sabores que te recuerdan la infancia?

El sándwich con pan de a locha, queso amarillo y limón que merendábamos mis primos y yo en casa de mis abuelos maternos. También la sopa de apio.

2. ¿Cuál es el personaje de alguna historia, novela, cuento o película que te hubiese gustado ser?

Cuando era pequeña, y como siempre he sido, ávida lectora, quería ser un personaje de los libros de Enid Blyton, en su colección de Los Cinco, que se llamaba Georgina, pedía que la llamaran Jorge y tenía un perro llamado Tim.

3. Si fueses mascota ¿cuál escogerías y cómo te gustaría que te trataran?

Gata. Que me dejaran salir a la calle y regresar cuando quisiera dormir, comer y que me hicieran unas caricias. Ni de vaina gata castrada de apartamento.

4. Alguna maña o manía que conservas aún después de grande.

Morderme los labios por dentro y comerme los pellejitos de los dedos de la mano cuando estoy preocupada.

5. Si volvieras a la adolescencia ¿qué aspecto de tu vida te hubiese gustado cambiar?

¡Creo que no he salido de la adolescencia! No cambiaría NADA. Ni una risa, ni una lágrima.

6. ¿Cómo imaginabas tu vida cuando eras niño?

Quería ser Oceanógrafa y vivir siempre en el mar o cerca de él.

7. ¿Alguna vez se te ha escapado algún sueño?, si son muchos ¿Cuál te hubiese gustado atrapar?

Ser directora de orquesta, ser música. Lo hubiera podido hacer, pero me faltó disciplina. Quizás en mi próxima vida. Estudie cuatro, guitarra y piano. Ahora solo toco las teclas de la computadora y la corneta del carro.

8. ¿Cómo te gustaría que te recordaran tus hijos?

Como alguien que nunca se traicionó a sí misma.



SE LO MANDO A 8 PERSONAS. VAMOS A VER SI LO CONTESTAN!

1- Gata Insomne

2- Ophir

3- Mil Orillas

4- Carlos Zerpa

5- Cinzia

6- José Urriola

7- Desde el Incendio- Rafael Osío ( a ver si deja de lado un ratico tanta seriedad!)

8- Karina Pugh - Paladar Inteligente

4.7.07

Dividida




Una parte de mí se quedó allá.
Suele pasarme. Un pie en un lugar y el otro en otro.
La que se quedó, escucha el mar todas las mañanas.
La que está aquí trabaja sin parar para olvidar que la otra no está.
Algún día lograran estar ambas en el mismo lugar.
Espero.