7.1.09

No tengas miedo...


... quiero acompañarte hasta la puerta. Sé que tienes miedo. Sé que hay mucha gente para quien será difícil tu partida, pero tienes derecho a ser feliz otra vez. Tu felicidad les traerá felicidad a ellos, cuando lo entiendan.
Aquí cerca está la puerta. No voy a obligarte a cruzarla. Esto lo harás cuando estés listo. Pero quiero contarte lo que encontrarás del otro lado:
Un hermoso jardín lleno de bromelias; una cabaña cómoda donde encontraras todos los instrumentos para seguir con tus dibujos de estas flores que te encantan; una música en el ambiente que podrás cambiar cuando lo desees, subir o bajar el volúmen, o incluso apagarla.
También encontrarás a gente querida. Verás a tus padres, como quieras verlos, podrás verlos un día jovenes y el siguiente más viejos. Tu madre te prepará esa crema catalana que nos gustaba a todos.
Verás a tu hermano de nuevo, a tus sobrinos. A tu mujer como estaba el día en que le propusiste matrimonio, pero también después de cada parto y hasta en la casa nueva.
Veras a tus hijos pequeños un día, adultos al siguiente y adolescentes dentro de una semana, según se te antoje.
Pero por sobre todas las cosas, podrás decir lo que quieras porque siempre encontraras las palabras, e incluso a veces ni siquiera tendrás que pronunciarlas porque los demás te entenderan la mirada.
Estará tu perro contigo, siempre cuidántote, siempre antipático con los demás pero fiel a tu mano amiga.
Y lo mejor de todo es que podrás cambiar cuantas veces quieras las cosas que sientes que no salieron como querías. En este mundo de bromelias no existe el espacio ni el tiempo. Serás muy feliz.
Sólo tienes que tomar la decisión de cruzar la puerta. Yo puedo darte la mano y acompañarte. No podré quedarme contigo pero podrás verme si lo deseas. Allí todo es posible. No como aquí, que todo se ha hecho tan difícil y tan doloroso.
Te acompañaré esta noche, te visitaré mañana, pero por sobre todas las cosas aguardaré el momento en que decidas que quieres irte a vivir al jardin de bromelias que está del otro lado de la puerta.
Te quiero y te respeto.
Maria D.

4 comentarios:

Laura M dijo...

Simplemente me encantó. Cómo hacer hermoso un tabú. Te felicito. Afortunado quien pueda contar de tu companía en el gran momento
LM

isa dijo...

MARIA!!! Qué te digo...nos pusiste a F y a mi a llorar ...qué carta tan hermosa, tan perfecta, profunda y delicada a la vez. Qué mucho tu le has dado a esta familia. En tu carta veo de qué manera le creas a papá su Paraiso, rodeado de todo lo que es importante para él. Maria, realmente me conmueve tu carta y más aun el ver cuanto tu has querido a Papá, el conocer tanto de su vida, de sus deseos...qué acto generoso de tu parte.
Gracias Maria...te quiero tanto....

Ophir Alviárez dijo...

Ay, MD, me hiciste espelucar...

Un abrazote de 2009,

OA

Don Alejo Corazón dijo...

María D. Torres.

Te saludo respetuosamente el la ocasión de Felicitarte por tu hermoso escrito, me ha fascinado.

Por otra parte te invito a conocer mi blog.He llegado a ti, por recomendación de un común amigo quien tiene tu blog entre sus preferidos y más laureados.

Formalmente te pedimos autorización para enlazar tu blog.

Recientemente hemos publicado el siguiente escrito, dedicado a las parejas enamoradas, esperando sea de tu agrado:

Por:Don Alejo Corazón.

“Hoy tengo ganas de ti” amor mío, porque eres mi mayor adicción, mi más infinito deseo, mi amor verdadero. Logras llenar mis días con tus ansias de amor, cultivas mis horas; basta con una sublime mirada tuya para encender mis más íntimos e insaciables deseos de poseerte, para así lograr derramar en ti cada gota febril de mi esencial simiente, y entregarte la furia incandescente de mi pasión incontenible junto a mi profunda adoración por causa de tu infinito amor, tu esencia, tu cuerpo y tu alma.
Hoy amor mío tengo ganas de ti como nunca, me sumerjo sólo en tu recuerdo, me nutro de la sublime sensación que tu piel me suele irradiar cada vez que te rozo; recuerdo siempre que me puedo ver reflejado en tus pupilas cuando logro escarbar en tus entrañas, friccionándome desesperado con tus hirvientes volcanes en erupción ubicados en ambos montes de tu pecho, para luego desesperado beberte toda, prendido a ti por todas partes, calmando mis ansias tragándome golosamente el dulce cáliz de tus fogosos labios embravecidos y despiadados.
Finalmente culminamos atados, estremeciéndonos, fusionados, cálidamente apaciguados, luego de extasiarnos en inverosímil explosión de pasión y locura que nos brindamos mutuamente; pero al arribar a la cima del universo envuelto en tus brazos, siendo víctima de tus caricias, de nuevo te canto lo que al principio del fascinante viaje hacia los brillantes luceros que me pintas en tu almohada cada vez que me adoras amándome: Hoy tengo ganas de ti amor mío, vivo en un interminable viaje cautivo de tu amor.(Alejo)

Un cálido saludo.