13.8.08

Sobre el Amor


"Y voy a decirte otra cosa, por si no lo sabías: el amor, si es verdadero, siempre es letal. Ahora me explico: su fin no es la felicidad, el idilio "hasta que la muerte nos separe", cogidos de la mano paseando sobre los tilos en flor, tras los cuales se vislumbra la mansa luz de la lámpara que refulge en el zaguán de la casa, que nos acoge y envuelve en sus frescos olores... Eso es la vida, pero no es el amor. El amor es una llama más siniestra, más trágica. Un día se enciende el deseo de conocer esa pasión destructiva. Sabes?, cuando ya no quieres nada para ti, cuando no buscas el amor para estar más sano, más tranquilo, más satisfecho, sino que sólo quieres ser, por completo y aun a costa de tu vida. Ese sentimiento llega tarde, muchos no llegan a conocerlo nunca... Son los prudentes; no me dan envidia.

También estan los glotones, de curiosidad insaciable, que beben de cada tazon que se encuentran... Esos son, sencillamente lamentables. Luego hay otros decididos y astutos, los carteristas del amor, que roban un sentimiento a la velocidad del rayo, arracan un poco de ternura y de intimidad de los escondrijos de un cuerpo y a continuación desaparecen en la oscuridad, se pierden con una sonrisa cruel en el oscuro caos de la vida. Están también los cobardes y los precavidos, que lo calculan todo, en el amor y en los negocios; tienen una agenda donde apuntan los objetivos y los plazos de la vida sentimental, y viven bajo esas estrictas anotaciones. La mayoría son así, unos inútiles. Y por último estan los pocos que un día comprenden que lo que la vida quiere con el amor... lo hace por nuestro bien? La naturaleza no es benévola. Quiere ofrecernos la esperanza de la felicidad? La naturaleza no necesita tales fantasías humanas, sólo quiere crear y destruir, pues esa es su función. Es cruel porque tiene un plan bien definido y es insensible porque su plan no tiene en cuenta en absoluto al geenero humano. La naturaleza regala al ser humano la pasión, pero pretende que esa pasión sea incondicional....

La pasión no tiene nada de fiesta. Esa fuerza sombría que crea y destruye el mundo sin cesar, no pregunta nada a aquellos a quienes toca, no quiere saber si les gusta o no, no le importan mucho los sentimientos humanos. Lo da y lo pretende todo: exige un impulso incondicional que se alimenta de la misma energía primordial de la vida y la muerte. No hay otro modo de conocer una pasión de verdad... Y qué pocos llegan a ese punto!

Las personas en la cama se acarician y se hacen cosquillas, se cuentan un mar de mentiras, fingen debilidad, quitan al otro por egoísmo lo que más les conviene y a lo mejor se dignan, por complacerse a sí mismas, a arrojarles algunas sobras de su satisfacción...

Sandor Marai "La Mujer Justa" (Fragmento)
Narrativa Salamandra

2.8.08

Muerte Justificada


Solo una nota después de haber visto The Dark Knight:
Ledger tenía que morir porque si no su carrera artística se hubiera terminado después filmar la segunda parte de Batman de Christopher Nolan.
Todo el mundo hubiera dicho, si lo hubiera visto más tarde en cualquier otro papel: Ah... no estuvo mal, pero nada como el Joker.
A los que no han ido a verlo, no se lo pueden perder.
Chapeau... (para su actuación, para el guión y para el director)