29.2.08

El Príncipe y El Mago (*)


Érase una vez un joven príncipe que creía en todas las cosas menos en tres. No creía en las princesas, no creía en las islas y no creía en Dios. Su padre, el rey, le dijo que nada de eso existía. Y como no había en los dominios del padre princesas ni islas, ni tampoco señal alguna de Dios, el joven príncipe creyó en lo que su padre le decía.
Pero un día el príncipe se escapó de palacio. Y llegó al país vecino. Allí se quedó asombrado al ver islas en todas las costas. Y en esas islas, extrañas criaturas a las que no se atrevió a dar nombre. Cuando buscaba un barco, un hombre vestido de etiqueta se le acercó y el príncipe le preguntó:
- Eso que hay ahí, ¿son islas de verdad?
- Claro que son islas de verdad –dijo el hombre del traje de etiqueta.
- ¿Y qué son esas extrañas y turbadoras criaturas?
- Son todas princesas auténticas.
- Entonces, ¡también Dios existe! –exclamó el príncipe
- Yo soy Dios –repuso el hombre vestido de etiqueta, haciéndole una reverencia.
El joven regresó a su país lo antes que pudo.
- De modo que has regresado… -le dijo su padre, el rey.
- He visto islas. He visto princesas. Y he visto a Dios – le dijo el príncipe en son de reproche.
El rey no se conmovió en absoluto.
- Ni existen islas de verdad, ni princesas de verdad ni ningún Dios de verdad.
- ¡Yo lo he visto!
- Dime cómo iba vestido Dios.
- Dios iba vestido con traje de etiqueta.
- ¿Te fijaste si llevaba arremangada la chaqueta?
El príncipe recordó que, efectivamente, así era. El rey sonrió.
- Eso no es más que el disfraz de los magos. Te han engañado.
Al oír esto, el príncipe regresó al país vecino, fue a la misma playa y encontró una vez más al hombre que iba vestido de etiqueta.
-Mi padre el rey me ha dicho –dijo el joven príncipe con indignación- quién era usted en realidad. La otra vez me engaño, pero no volverá a hacerlo. Ahora sé que eso no son islas ni princesas de verdad, porque usted es un mago.
El hombre de la playa sonrió.
- Eres tú, muchacho, quien está engañado. En el reino de tu padre hay muchas islas y muchas princesas. Pero como estás sometido al hechizo de tu padre, no puedes verlas.
El príncipe regresó pensativo a su país. Cuando vio a su padre le miró a los ojos.
- Padre, ¿es cierto que no eres un rey de verdad, sino un simple mago?
El rey sonrió, y se arremangó la chaqueta.
-Sí, hijo mío, no soy más que un simple mago.
-Entonces, el hombre de la playa era Dios.
-El hombre de la playa es otro mago.
-Tengo que saber la verdad auténtica, la que está más allá de toda magia.
-No hay ninguna verdad más allá de la magia –dijo el rey.
El príncipe se quedó muy triste.
-Me suicidaré – dijo.
El rey hizo que, por arte de magia, apareciese la muerte. La muerte se plantó en el umbral y llamó al príncipe. El príncipe se estremeció. Recordó las bellas aunque irreales islas, y las bellas aunque irreales princesas.
-Muy bien –dijo-. No puedo soportarlo.
-Lo ves, hijo –dijo el rey-. También tú empiezas a ser mago.


(*) Extraído de la novela El Mago de John Fowles

26.2.08

Lo más cerca que pude llegarle a Angelina

Después de haber visto ayer las maravillas que hizo mi amiga Carolina de Arte Comestible en estos días con un programita que le encuentra a uno el parecido con personajes famosos, intenté encontrar mi parecido a Angelina Jolie, a quien quiero parecerme físicamente en mi próxima vida.
Me daba miedo entrar a http://myheritage.com porque temía que podía salirme algún parecido con Dumbo o Shrek. Pero no, fue peor.
En el primer intento me salió que el más grande parecido lo tenía con John Wayne. Ya se podrán imaginar mi cara de angustia: John Wayne con sombrero de vaquero y todo.
No podía quedarme así, no iba a poder dormir. Así que busqué en mis archivos las fotos más recientes y/o bonitas que tenía de mi misma para seguir comparando.
Algunas no las pudo leer el programa, no me pregunten por qué. Cuando ya estaba a punto de quedarme dormida, decidí hacer el último intento. Metí la foto que verán más abajo y me salío el porcentaje de parecido más alto de todos con Billy Bob Thorton.
Me fui a dormir casi llorando por pensar que eso era lo más cerca que lograré estar de Angelina en esta vida. Y ni siquiera su marido actual sino el ex!
En el cuarto de al lado, mi hijo mayor ponía fotos y más fotos intentando encontrar su parecido con Keiffer Sutherland. Uno de mis hijos salio igualito a Scarlett Johansson y el otro a Norkis Batista. Casi se lanzan unos sobre el otro a besarse para realizar fantasías no cumplidas. Al menos puedo decir que feos no son!
Pero si usted mete una foto de Angelina Jolie, le saldrá parecida en mucho a Angelina Jolie. Así que el programita de verdad funciona.
Aquí les dejo la muestra... mientras yo voy a buscar el revolver.







MyHeritage: Celebrity Morph - Geneology - Free family websites

22.2.08

Mi nueva adicción


El fenómeno Facebook me ha atrapado. Al principio fue pura curiosidad, por mis hijos pasaban mucho tiempo en eso. Cuando me metí, me dijeron que era una vieja para eso. Yo no me inmuté, por algo me dicen puber eterna...
En ese momento solo encontraba chamos. Pero algo pasó y ahora cada día hay más adultos en esta busqueda constante de viejos amigos, o no tan viejos.
Ya casi nunca tengo tiempo para escribir en el blog porque gran parte del poco tiempo que me queda libre, lo paso buscando gente que hace tiempo no veo, en el Facebook. Ya he encontrado a muchos, me faltan muchísimos más, y espero encontrarlos.
Mucha gente critíca este fenómeno e incluso nos alertan de los peligros de exponer la vida en público. Quizás yo soy ingenua y no imagino las mil barbaridades que algún pedofílico norteamericano pueda hacer con un perfil de Facebook (a mi no creo que me vayan a secuestrar para hacer una película porno!) Por ahora solo puedo decir que me ha hecho feliz entrar en contacto con gente con la que nunca pensé que tendría contacto otra vez.
En este mundo cada vez más tecnificado, con cada vez más paranoia, la gente sale menos a la calle y muchos se han ido lejos. Esta, aún sin ser la ideal, es al menos una forma de recuperar ese contacto humano que teníamos antes. Y saber que aún existe el cariño y la complicidad que existía hace muchos años.
Escanear fotos de mi juventud, para compartir con ellos, me ha puesto nostalgica.
Quiero invitar a aquellos que aún no han caído en el vicio de esta nueva droga a que la prueben, a ver si la pueden dejar.
Pueden empezar por aquí:

Mi perfil en Facebook
y luego empiecen a llenar su álbum de barajitas (cromos) con las fotos de sus amigos (viejos, nuevos y de siempre) regados por todo el mundo.
Yo llevo ya 224 amigos y me faltan muchos más para llenar el álbum de mi vida.
Suerte!



1.2.08

Tierra Adentro

MD. Torres
Click en la imagen para verla grande

A veces se hace difícil contar con palabras. A veces las los significados que van saliendo de los pensamientos y sensaciones que producen una música de hace mucho, se definen mejor con actos realizados sin que intervenga la consciencia; en modo de asociación libre.
Quizás algun día llegue a descifrarme. Ojalá que nunca del todo. Mi vida perdería su encanto.