29.6.07

¿Quién eres?



Cuando tengo tanto trabajo atrasado como ahora, tengo lapsos de tiempo que llamo blancos y suceden mientras la computadora procesa sóla miles de imágenes para convertirlas en contactos o en miniaturas para la página web. Como en esos ratos no puedo utilizar la máquina para nada más, me quedo con la mirada fija en la pantalla a modo de meditación.

Y hoy me dio por preguntarme quién soy. ¿Alguna vez han pensado en algo más difícil de responder?

Si nos definimos por lo que hacemos, por las relaciones o las cosas que tenemos, entonces la cosa es muy fácil. Soy fotógrafa, madre de tres hijos, ex esposa de dos maridos, tengo dos perras, un carro y un apartamento, leo, escribo, veo películas, hablo con amigos, etc.

Pero sigo sin saber quién soy. ¿Cómo se hace para definirse uno mismo sin que sea a través de otros o de oficios? Si hacen el intento, probablemente empiecen por críticas. Soy una ociosa, enrollada que se pone a pensar estas mariqueras mientras la computadora trabaja sóla. Soy una floja porque no he empezado a hacer ejercicio, soy una burra porque no dejo de fumar, etc, etc.

Hagan la prueba. Preguntense quienes son y traten de responder sin tocar el tema del oficio o las relaciones y sin criticarse.

Me avisan si pueden, a ver si me dan alguna clave para lograr definirme algún día.

Ojo, no es QUÉ soy, lo cual podría responder diciendo que soy una mujer de cuarenta y dele, que peso tanto, mido cuanto… No, no es el qué, es el quién.

Jodido, ¿no?

Bueno, aquí les dejo esta. Ya la computadora terminó con su parte y a mí me toca la mía



26.6.07

Disculpen el Silencio


Les pongo una imagen porque estoy cansada hasta para escribir. Casa Patas Arriba.
Preparando el nido para recibir a mis dos pichones que regresan a casa. Creando un espacio que se había convertido en mío para convertirlo de nuevo en nuestro.
Siempre la ambivalencia geminiana. Qué rico tenerlos de nuevo en casa, qué difícil mantener un espacio propio con dos hombres. Para ellos será lo mismo. De casa a apartamento. De muchacha de servicio a tener que compartir los oficios para que la madre no se arreche.
Muchas cosas al mismo tiempo y en apuro para poder empezar a trabajar en espacio nuevo.
Por eso me disculpo. Les debo muchos cuentos.
Vacaciones, mudanzas... la vida cambia en un minuto y nosotros también. Una de las cosas buenas de esas vacaciones fue desconectarme a juro de internet. Me dí cuenta de cuánto tiempo de la vida se me estaba yendo frente a una computadora. Trabajo en computadora, descanso en computadora. Si ya es difícil mantener un yo real... cuánto más difícil es mantener uno real y uno virtual a la misma vez.
Me verán menos, pero me verán.
!Hasta que vuelva el orden a la casa! Espero sea pronto.

21.6.07

Lo prometido es deuda

Reportaje: Carmen E. González y María D. Torres
Filmación: Carmen E. González
Fotografía: María D. Torres


18.6.07

La Serenata de Prisciliano

Yo me llamo Prisciliano Mata Moreno, pero me llaman corrientemente Pichío...
Yo tengo ahorita... más o menos voy corriendo pa noventa y tres años. El 4 de Enero de 1915 nací yo, aquí en esta playa (Pedro González, Isla de Margarita)

Les voy a cantar un polito margariteño pues.

Foto: MDTorres


Nota: Pronto, en la Gata Insomne, el video de la serenata de Prisciliano

12.6.07

Medio Luto

Ustedes me perdonan pero hoy no voy a hablar de la libertad de expresión, ni de concesiones o autonomía y mucho menos de RCTV, Marcel Granier o los estudiantes. Hoy voy a ser egoísta; voy a ocuparme de mí

En estos días de cambios, vacaciones, mar, sol, asombros, vientos, peñeros de pescadores, atardeceres bestiales… he agradecido lo que la vida me ha regalado – con mi ayuda. Pero como soy como soy, y no puedo dejar de sospechar de tanta cosa buena, aguzando el oído y cubriendo 180 grados de visión panorámica para ver por dónde brinca la liebre… Y vi como brincó. Bueno, no fue que brincó. Más bien saltó al abismo. Al abismo del silencio, ¡y se llevó toda mi música con ella!

Estaba preparando un post sobre los casinos de Margarita. Se iban a reír, tanto como yo me estaba riendo mientras recordaba detalles y escribía. Pero tanta risa y tanta belleza y tanto mar y tanto sol… eran sospechosos. Hoy me di cuenta de que perdí algo así como la mitad de mi vida: !!!mi ipod!!! (Aparatito patentado por Apple con una manzanita,reproductor de vida, reproductor de momentos, carísimo -no sólo en materia sino en el tiempo y la paciencia para llenarlo de mi vida). He perdido una pequeñita cajita de metal con mis momentos más importantes y la multiple variedad de mis personalidades y mis estados de ánimo: la primera vez que me sacaron a bailar en una fiesta, el primer baile “pegao”, el primer beso, mi primer viaje sin mis padres o familia, mi primer despecho, la primera cama, la segunda y otras, los triunfos y los fracasos, el primer disco que le puse a mi hijo, cuando todavía estaba en mi barriga, de esos que eran de plástico negro y no se perdían! Varias primeras veces, muchas posteriores pero igual de importantes.

No sé si se me cayó, si lo eché en la basura, si lo barrí o si me lo sacaron del carro, de la cartera en las calles de Margarita o en el Casino de Laguna Mar mientras metía billetes en una máquina tragamonedas sólo para saber lo que sentían las miles de personas que a diario pierden dinero frente a estas cosas que ni sé cómo funcionan y esperando ganar un milloncito que no gané y que ahora me caería de maravilla para reponer la cajita y volver a empezar a reconstruir mi vida, bueno, la mitad de ella.

Añoro el pasado. Los discos de vinyl no se perdían en la calle, todos el mismo día. Y las fotos de papel no se desaparecían de discos duros. Deber ser que me estoy poniendo vieja. Pero es que todavía es increíble que tanta vida, tanto esfuerzo por encontrar cada nota, cada letra, cada ritmo, cada tiempo, quepa en una mierda de cajita que se puede perder en cualquier momento. ¡Somos tan poca cosa!

(Sí, sí, ya sé. Hay cosas peores…

¿Hay?)

Será una excusa poética, pero me he dado cuenta de que cuando estoy completamente feliz no puedo escribir.

7.6.07

Foto: MDTorres

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Antonio Machado