17.5.07

Corazón de Oro


El hombre entró al recinto del departamento de cardiología furioso con su mujer, con el médico, con las enfermeras y con quien se le atravesara en el camino.

Yo no tengo nada, vámonos para la casa. Hay que ver que eres terca -le decía a la esposa con cara de malas pulgas.

¡Tú te callas! –le respondió ella y, dirigiéndose al doctor, agregó- Es que ustedes los hombres cuando se enferman parecen niñitos malcriados.

El doctor, un regordete cardiólogo con cara de adolescente (con acné, piel rosada y el pelo negro alborotado con remolino en el tope), tomó al hombre por el brazo mostrando una actitud condescendiente y lo sentó en una camilla. Le describió brevemente el procedimiento que le iban a hacer para detectar si el dolor de brazo que le había dado esa mañana, cuando caminaba en el parque, tenía algo que ver con el funcionamiento de su corazón.

La prueba de esfuerzo no salió bien – les explicó al hombre y a su mujer - Así que tenemos que explorar más a fondo.

Al hombre ya no le quedó más remedio. Entre el médico y su mujer lo tenían arrinconado. Estaba, como quien dice, montado en la olla. Lo sedaron, lo jorungaron, lo durmieron (quién sabe por cuanto tiempo) y cuando despertó en una cama de hospital, lo primero que supo es que tenía dos tubos de algún material extraño dentro de su cuerpo y que su mujer y él debían cerca de treinta y dos millones de bolívares a la tarjeta de crédito. O sea, que eran varios millones de bolívares más pobres que esa mañana y él tenía un dolor espantoso en la ingle, por donde habían entrado los tubos investigadores, los tubos reparadores y quién sabe qué otra cosa o sustancia.

Nunca se supo (ni se sabrá) si el procedimiento fue algo realmente necesario o si el doctor les mostró la película interna de algún otro paciente para explicar cómo un gas que podría haberle molestado al hombre por la mañana, se había convertido en una obstrucción cardiaca severa y, gracias a ellos (el hombre y su mujer), a su ingenuidad y buenas intenciones, pudo pagar el viaje de segunda luna de miel que le había prometido esa mañana a su mujer después de haber llegado anoche tardísimo y con pintura de labios en el cuello de la camisa.

Lo único seguro es que hoy el señor y su mujer siguen inventando cosas para ponerse al día en los pagos a la tarjeta de crédito, gastan un dineral en medicinas post operatorias, el hombre se queja de que le salvaron la vida, la mujer se queja por no haber enviudado y el doctor salió en una foto abrazando a su mujer en un crucero por las islas griegas; sonriendo con orgullo.

12 comentarios:

Arcangel Vulcano dijo...

¡uf!...

Mil Orillas dijo...

AJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Ay, Towers, qué mala eres!

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Me encanta!

Me urge tomarme unas cerveza con Nuestra Señora del Humor Negro!

jajajaja

LM dijo...

Lamentablemente no es humor negro, es la realidad en muchos casos. Más de los que imaginamos.

MDTorres dijo...

Eso es fácil MO. Usted págueme el pasaje a Madrid y yo le invito la cerveza.
Aquí, la lado de mi casa, hay un gigantesco árbol de pez fruta y yo también estoy luchando con las bolas de algodón beige que me dan una alergia terrible!

la del barrio dijo...

lola, lolita está muy bueno eso de "Nuestra Señora del Humor Negro". ¡Lo suscribo!
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia......¿o no?

Lilith dijo...

Me he reído mucho pero que indignación...es precisamente esa la sensación que aquí se tiene cada vez que tenemos la mala idea de ir al médico, siempre con la duda de que te están metiendo gato por liebre...que triste no? un beso MD.

CR dijo...

Wow que acido!
La que mas rabia me dio' en todo el cuento, es la esposa que en vez de creer en su marido cree en el medico.
Me senti en un pasillo de Clinicas Caracas, con todas esas "eminencias" paseando, muertos de la risa sobre el dolor ajeno.
Sera' que somos muy malos?
No se' pero es que a veces da rabia como manipulan la vida ajena.
Un beso
Cinzia

CR dijo...

Maria D disculpa, puedo decirle algo a Mil Orillas? Gracias.

Oye que bueno verte por aqui, creia que te habia dado un soponcio verdadero con lo de la comida mexicana indigesta y con tu falta de respuestas, mas de uno anda preocupado. jeje.
Un beso
Cinzia

Crismar dijo...

porecito el señor!!! por eso es que nos relacionan con la mujer de la serpiente....

Agridulce dijo...

MUUUUUUUY BUENO... Ironíco pero en la realidad también pasan estas cosas y más a menudo de los que creemos... Y creo también que actualmente hay muchos matrimonios así como lo planteastes que ninguno quiere seguir al lado del otro a cualquier precio... Saluditos, Bye!

Mil Orillas dijo...

JAJA!

Vale! Si me saco el euromillón te compro un pasaje, otro para la Gatiusky y otro para Cinzia! Pensemos que me lo gano para septiembre. No hay polen, no hay pelusas y no nos ahogamos del calor ni nos morimos del frío!

Cinzia, es la astenia primaveral y la alergia ídem...este año se han pasado tres pueblos conmigo. Pero yo soy más fuerte! jajaja! Tan linda, gracias por preocuparte!

Y ya saben, una promesa es una promesa. Sabed que juego semanalmente así que entro entre los que tienen probabilidades reales de sacarse el premio gordo! Luego no me pongan excusas!

besos!

CR dijo...

ESCUSAS JAMAS!!
TU CREES QUE YO ME PELO ESE BOCHE??